Exposiciones
Obro, obres
Margalida Escoda
GRANOLLERS
GRA Equipamenmt juvenil
Plaça de l’Església, 8
Del 16 de octubre al 30 de noviembre
Horarios
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De martes a viernes, de 9 h a 13 h
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De lunes a viernes, de 16 h a 20 h
Frente a la transparencia, la eficiencia y el control que rigen nuestra relación con el entorno urbano, la obra de Margalida Escoda plantea una interrupción poética y política. «Obro, obres» es una invitación a mirar de otro modo lo cotidiano, a desactivar la lógica de lo útil y dar paso a la intuición, la deriva y el extrañamiento.
Las imágenes que reúne este proyecto nos conducen a un recorrido por Granollers, sus fachadas y calles, revelando capas de memoria urbana que suelen pasar desapercibidas. Los contadores de electricidad, habitualmente invisibles o ignorados, se convierten aquí en puntos de fuga visual, en umbrales entre lo doméstico y lo público, lo visible y lo oculto.
Las instalaciones eléctricas que acompañan las fotografías, aunque inoperativas, subrayan esta tensión entre apariencia y funcionalidad. En este gesto de abrir lo cerrado, de mostrar lo que normalmente se esconde, la artista articula una poética de la interrupción, una forma de resistencia a la sobrecodificación del espacio urbano.
_ En colaboración con el proyecto Exposa’t, programa de residències artístiques del GRA.
Margalida Escoda
En su proceso creativo, Margalida Escoda concibe el acto de caminar como una metodología esencial: una herramienta para explorar y comprender el territorio desde una mirada atenta y sensible. Esta aproximación nace de una herencia personal —transmitida por sus padres, que le inculcaron el caminar como forma de aprendizaje— y de la influencia de artistas como Perejaume o Janet Cardiff, que entienden el desplazamiento como un gesto poético y transformador.
Su práctica artística se basa en la inmersión en el paisaje y en la atención a aquello que habitualmente queda en los márgenes. Así, Escoda entiende el arte no como un medio para ofrecer respuestas, sino como una vía para revelar y hacer aún más presente todo aquello «misterioso», en línea con el pensamiento de John Berger. A través de formatos como la instalación site-specific, el libro de artista, la pieza sonora o la fotografía, la artista activa lenguajes que permiten relacionarnos con la dimensión sensible del entorno.






